Emiliano Godoy | Hotbook

Emiliano Godoy

Emiliano Godoy comenzó a estudiar diseño en 1992, el año de la Cumbre Mundial por el Medio Ambiente organizado por la ONU en Río de Janeiro. Fue desde entonces que Godoy definió su interés por combinar su profesión como diseñador con la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente.

Hoy en día, Emiliano tiene una firma de diseño en la Ciudad de México enfocada en realizar proyectos de diseño socio-ambientales. Concibe su oficio como una herramienta que puede cambiar patrones no sustentables a sustentables, en el desarrollo de productos, la arquitectura, el diseño de interiores y en los procesos de manufactura.

Así, en contraposición a productos tóxicos, dañinos y no sustentables, Emiliano propone una nueva definición de diseño: más consciente, inteligente e informado, que sea ambientalmente regenerativo, socialmente justo, funcionalmente innovador, activamente político y económicamente equitativo.3¿Cómo entraste en el diseño? ¿Desde niño tuviste alguna influencia artística?

Mi madre es bailarina de danza contemporánea, y aún hoy, a sus 72 años, sigue dando presentaciones. De ella aprendí no solo de arte y creatividad, sino de perseverancia y trabajo en grupo. El diseño llegó también de mi padre, que hacía un poco de carpintería y con quien construía muchas cosas desde pequeño.

¿Cuáles son los pasos en tu proceso creativo?

Los proyectos que hago son demasiado variados como para aplicar la misma metodología en todos. No puedo pensar igual cuando diseño un recubrimiento cerámico, un mueble o un restaurante. Lo que sí sucede en todos los casos, es que utilizo los mismos criterios conceptuales para evaluar mi trabajo, en términos ambientales, sociales, económicos, políticos, funcionales, simbólicos, culturales o tecnológicos.

¿Cómo inicia tu interés por el cuidado del medio ambiente y el impacto del trabajo artístico en ese ámbito?

Comencé a estudiar diseño en 1992, el año de la Cumbre Mundial por el Medio Ambiente que organizó la ONU en Río de Janeiro, y desde ese momento, comencé a ver una gran distancia entre lo que se diseñaba y se enseñaba en las escuelas y el impacto real de la industria en el medio ambiente y en la sociedad. Desde entonces, he buscado controlar desde las etapas de diseño el impacto que el proyecto puede tener para todos los involucrados, tanto social como ambientalmente.2Cuéntanos sobre tu preferencia por materiales sustentables como sello de tu obra.

Los materiales son el área más reconocible en términos ambientales porque son fáciles de identificar y de explicar. Además, mucho de la explotación de recursos viene de una mala selección de materiales y procesos. Sin embargo, los materiales son solo un aspecto en el cual hay que pensar, y debemos entender que hay otras áreas menos visibles, pero que pueden llegar a tener un peso o impacto mayor, como sería la toxicidad de un producto, su consumo de energía o de agua, o el impacto a nivel social y comunitario de los procesos productivos. El diseño ambiental es por naturaleza sistémico, y por lo tanto, debemos analizar un producto en relación con todos los sistemas que toca en su producción, uso y desecho.

¿Quiénes han sido tu mayor influencia a nivel profesional?

Cuando aún estudiaba la licenciatura, tuve una clase con Óscar Hágerman y otra con Fernando Rovalo. Ambos influyeron mucho en mi entendimiento del papel social del diseño. Posteriormente, otros maestros como Lucia DeRespinis, Deborah Johnson o Mark Goetz me enseñaron cómo analizar el diseño desde una perspectiva más amplia, global.

Cuéntanos sobre la experiencia de participar en el Beauty – Cooper Hewitt Design Triennial.

Es un gran honor estar en esta trienal, sobre todo porque había seguido con atención las ediciones anteriores y me parecía un ejercicio curatorial en diseño de un nivel excepcional y con una perspectiva incluyente y global sin igual. Cuando recibí el correo en el que me invitaban fue increíble, y una enorme sor- presa, porque no es un proceso abierto al que uno aplique, sino que viene del trabajo de selección de los curadores.

¿Qué tanto influencian los viajes u otro tipo de experiencias (gastronómicas o deportivas, por ejemplo) en tu trabajo?

Creo que no hay diseño, arte o ciencia que se genere en aislamiento. Aquel que diga que crea sin influencias, miente. Yo intento entender el contexto y dejarme influenciar por las cosas que admiro, para trabajar a partir de ellas. Creo que debemos estar abiertos a las influencias, ya que si eres honesto en la recepción del trabajo de otros, sabrás integrarlo a tu propio trabajo y en el proceso hacer algo nuevo.

Si tuvieras que definir tu trabajo como alguna ciudad del mundo, ¿cuál sería?

La Ciudad de México.4Recomiéndanos un lugar en el mundo para ver diseño.

Disfruté mucho viajar y estudiar el diseño de los países nórdicos. Tienen un gran respecto por el diseño y la arquitectura, lo que los lleva a conservar y exhibir el diseño en todos lados. Por ejemplo, en una iglesia conservan las piezas de mobiliario originales de hace décadas, y las exhiben para que el visitante entienda mejor el lugar y el momento histórico en el que se hizo esta iglesia. No he visto otra región del mundo donde hagan esto, fuera de los museos o galerías especializadas, lo que te habla del profundo nivel de penetración que tiene el diseño en su vida diaria.

¿Cuál es el objeto de tu pertenencia que más aprecias?

Una férula diseñada por Charles y Ray Eames en 1942 para el ejército norteamericano y fabricada por la Evans Products Company, Molded Plywood Division.

Cuéntanos su historia.

Los Eames diseñaron esta férula para inmovilizar los dedos de soldados heridos en la guerra, que es además uno de los primeros productos industriales realizados en chapa de madera doblada. Es una pieza formalmente muy interesante que habla del papel de los diseñadores en el desarrollo de nuevos procesos y materiales, algo que me ha interesado desde el inicio de mi carrera.

¿Cuál te parece que es la aportación que realizas a nuestra sociedad por medio de tu trabajo?

Busco usar el diseño como una herramienta no solo para los usuarios y la industria, sino como un medio para proponer nuevos sistemas de producción y de consumo. Si logro que mis proyectos abran esta discusión y provoquen una reflexión en el público, siento que he aportado algo.

www.emilianogodoy.com