Hotel Matilda | Hotbook

Hotel Matilda

Al este del estado de Guanajuato se encuentra una de las joyas coloniales mejor preservadas de México. Caracterizado por su catedral neogótica, sus calles estrechas adoquinadas y sus casas coloridas típicas, el pueblo de San Miguel de Allende es un destino turístico con fama internacional. La arquitectura impecable, impregnada de historias desde casi 500 años, contrasta enormemente con el ambiente modernamente europeizado e internacional.

Apenas a unas cuadras del centro histórico, a unos pocos pasos del Parque Juárez sobresale, entre todas las puertas rústicas, la entrada al lobby del Hotel Matilda. Llamado así por la pintura de Diego Rivera de la madre del propietario, Matilda Stream, al cruzar el marco e ingresar en un espacio abierto, pareciera que nos transportamos a un siglo XXI moderno donde los espacios se fusionan con el diseño vanguardista. Adentro el hotel conserva la belleza tradicional inherente a San Miguel y la eleva al confort de una experiencia de lujo caracterizada por las últimas tendencias en hotelería.

Desde su apertura en el 2010, el hotel se ha distinguido internacionalmente por ir más allá de ofrecer una estancia agradable, más allá de un diseño impecable y un servicio de calidad, y propone un lifestyle centrado en el arte contemporáneo. Por ende, toda la decoración, la arquitectura y el mobiliario ha sido minuciosamente seleccionado por su calidad estética y todo se mezcla en un espacio que desprende sofisticación.

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El hotel alberga obras de artistas contemporáneos reconocidos mundialmente. Además de su funcionalidad como espacio de estar, el diseño interior se asemeja al de una galería, con instalaciones dramáticas y obras en abundancia, muchas de ellas comisionadas específicamente para el hotel. La atmósfera es innovadora, inspiradora y divertida. La colección permanente del hotel, perteneciente a su dueño, Harold Stream III, consta de obras de artistas como Betsabeé Romero, Spencer Tunick, Aldo Chaparro y Nacho Rodríguez, entre otros. Este ambiente es un lienzo idóneo para eventos artísticos que organiza el mismo hotel periódicamente, como exposiciones y el SMART, un festival ecléctico de arte en San Miguel.

El hotel ofrece también un tour de arte dentro del hotel, abierto a huéspedes y visitantes, para dar a conocer más a fondo las nuevas propuestas.

Así como el aspecto estético y el diseño del lugarson de suma importancia, no se deja de lado la calidez de la hospitalidad. Adherido a los estándares más demandantes, acomoda hasta a los viajeros más exquisitos. Cuenta con 11 cuartos Deluxe, que brindan todos los lujos necesarios, 12 cuartos Grand Deluxe, que igualmente tienen todas las comodidades y están adornados con fotografías del artista Eduardo Zaylan. También hay cinco Junior Suites, dos Luxe Suites, amplias y con un pintoresco balcón. Por último, están las dos Owner’s Suites, la cuales son la cúspide de la comodidad muy espaciosas y cuentan con una terraza con camastros. Por supuesto, todos los residentes tienen acceso a internet, al estacionamiento y a todas las instalaciones del hotel, como el gimnasio y el infinity alberca y terraza.

El Hotel Matilda también ofrece una experiencia culinaria delicatessen, haciéndole justicia al concepto innovador que lo rige. Bajo la batuta del chef Enrique Olvera, el Moxi es una propuesta creativa de abordar la gastronomía. Con un enfoque comprensivo que aprovecha los productos locales, el menú es sofisticado pero directo, sin pretensiones. Cuida cada pequeño detalle para proporcionar una experiencia deleitable, lo que se ve también reflejado en la calidad del servicio y el ambiente amigable, casero y relajado.

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Junto con el restaurante, el Spa del hotel es un atractivo importante. Este espacio de relajación y serenidad ofrece tratamientos personalizados inspirados en varias culturas. Aquí se aspira a una restauración holística del ser para lograr el bienestar absoluto. Los masajes y trabajos corporales están diseñados a la medida y provienen de diversas técnicas de sanación. Las terapias corporales usan los poderes del agua, la temperatura e ingredientes naturales para llevar a cabo rituales tradicionales que ayudan a la conexión cuerpo-mente y al bienestar integral. Todos los componentes y materiales son artesanales de origen local. También se ofrecen faciales, con líneas dermatológicas como Natura Bisse, Tata Harper y Primavera, y servicios de belleza para celebraciones. Sin embargo, el Botica Concierge, concepto creado en el Matilda, es lo que lleva la experiencia del spa a un nuevo nivel de personalización. En este tratamiento los huéspedes crean sus propios productos de belleza y cuidado de la piel, pues eligen los ingredientes y observan todo el proceso de preparación.

Si después de un día de relajación, uno desea salir a explorar el inigualable pueblo de San Miguel, a unos pasos de la entrada del hotel se encuentra el Parque Benito Juárez, ideal para una caminata o para que los niños se diviertan en los juegos y columpios. Hay una amplia variedad de opciones para el turismo de aventura, que pueden incluir cuatrimotos o cabalgatas. Sin embargo, no hay que dejar de visitar en bullicioso zócalo, comer un elote o unas jícamas o sentarse en uno de los cafés. Si se trae ánimos de una visita cultural, el Museo del Juguete, la Casa de Allende o una vuelta en el autobús turístico son ideales. También es muy recomendable caminar por la ciudad, visitar las tiendas de diseño, las galerías y, sobre todo, el mercado de artesanías, el Centro de Arte y Diseño Fábrica La Aurora y The Chapel of Jimmy Ray de Anado McLauchlin. Para un paseo más largo, el Santuario de Atotonilco, declarado -al igual que San Miguel de Allende- Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, es altamente recomendable.

Matilda

D. Aldama 53, Centro 
San Miguel de Allende, México

T. 
+52 (415) 152 1015

www.hotelmatilda.com