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INHOTIM

Al sureste de Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais, Brasil, se encuentra la ciudad de Brumadinho. En las afueras de ésta, en la década de 1980, el empresario minero Bernardo Paz compró un pequeño campo y continuó con el desarrollo de un jardín ya existente en el lugar. En la década de 1990 el empresario fue convencido por el artista Tunga de cambiar el eje de su colección privada de arte y concentrarse en el arte contemporáneo. Poco tiempo después Paz vendió una empresa por valor de 250 millones de dólares y los invirtió íntegramente en lo que actualmente es el Instituto Inhotim, uno de los mayores complejos artísticos del mundo.

Rodeado de un hermoso paisaje de montañas y una constante bruma matinal (que da nombre a la ciudad) el complejo consiste en una serie de pabellones que alojan distintas galerías de arte y edificios de servicio; el jardín, que también alberga obras al aire libre y varios lagos artificiales; se completa con distintos senderos que atraviesan el parque, a veces jardín, a veces selva, vinculando las actividades. La colección contiene obras de los principales artistas contemporáneos nacionales e internacionales (Cildo Meireles, Doug Aitken o Olafur Eliasson, entre muchos otros) incluyendo obras site-specific (especialmente creadas para el lugar), galerías fijas destinadas a un único autor, y exposiciones itinerantes.

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Los primeros edificios construidos no eran más que galpones aislados con pocas pretensiones arquitectónicas, pero esta situación se revirtió con la construcción de la galería para Adriana Varejão, obra de Rodrigo Cerviño Lopez, y el Centro Educativo Burle Marx de Paula Zasnicoff y Alexandre Brasil. A partir de este punto dos estudios locales (Arquitetos Associados y Rizoma Arquitetura) han creado un grupo de proyectos de gran interés, lo que ha elevado a Inhotim un escalón más, convirtiéndolo también en un referente regional a nivel arquitectónico. De esta serie de nuevos proyectos se destacan los cuatro que veremos a continuación:

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Galería Miguel Rio Branco – Arquitetos Associados 2010

Este impactante edificio alberga exposiciones de fotografía del artista Miguel Rio Branco, y parte de una idea del propio fotógrafo que pensó su galería como una piedra esculpida posada sobre el lugar. El resultado final se traduce en un volumen elevado, de acero rojizo, que emerge de la selva, y una sala enterrada, posible gracias al desnivel de diez metros de altura existente en el terreno. El acceso se produce por el nivel intermedio y el visitante puede elegir si baja a la sala del subsuelo, la que paradójicamente está iluminada naturalmente, o si sube al la sala principal dentro del prisma metálico, sin contacto con el exterior.

Galería Cosmococas – Arquitetos Associados 2010

Este edificio fue creado con el propósito de cobijar una serie de cinco exposiciones de Hélio Oiticica y Neville d´Almeida llamada Cosmococas. La muestra consiste en cinco ambientes sensoriales, con sonido y proyección de diapositivas, por lo que fue necesario aislar los espacios entre sí y con el exterior. Se ubica en la zona norte de Inhotim en un área descampada, con fuerte pendiente. El edificio se plantea como un trabajo de topografía: desde el nivel superior solamente se percibe una plaza de acceso y mirador, mientras que desde el inferior asoman unos intrigantes muros macizos cubiertos en piedra. Ya que cada sala cuenta con acceso independiente el edificio puede verse como un grupo de edificios desde dentro, o como un trabajo de geografía desde fuera.

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Restaurante Oiticica – Rizoma Arquitetura 2010

El proyecto se organiza de forma muy simple, agrupando las áreas de cocina y servicio contra el fondo y liberando el frente y uno de sus lados para el salón y el área exterior. Una única losa, perforada por lucernarios triangulares, se apoya en un muro y pilares de sección circular, todo en un perfecto y liso hormigón. El cerramiento completa el diseño: se trata de parasoles móviles verticales, hechos en chapa perforada, que permiten la integración de la naturaleza desde el interior. Tanto la luz natural, a través de los tragaluces del techo y los parasoles, como las luminarias en forma de gota, cumplen el rol de ablandar el lenguaje purista de techo y muros. En la noche el edificio se muestra como un fanal en el medio la selva.

Tienda Botánica – Rizoma Arquitetura 2010

Este es el más simple del grupo de edificios recientes en Inhotim, resuelto apenas con una losa y dos planos de hormigón, y un rugoso piso de piedra. Contrastando con esta contundencia expresiva el pabellón contiene todo tipo de pequeñas plantas y está equipado con coloridos muebles restaurados y una larga mesa de madera. El cuidado y cariño con el que todo está colocado realza los objetos expuestos (las plantas) así como el tema de la vegetación como materia de diseño, y por añadidura nos habla de la importancia del jardín en la concepción del complejo Inhotim.