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Irán

Son las tres de la mañana. Estamos a punto de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Teherán. Me asomo por la ventanilla y aprecio una telaraña de luces que se expande por la inmensa obscuridad. Más de ocho millones de personas habitan la capital iraní, la gran mayoría perteneciente a la rama chiita del islam.

Apegándome al estricto código de vestir de la Republica Islámica de Irán, llevo puesta una camisa XL que me cubre desde el cuello hasta las rodillas. Con pashmina en mano, espero a que las demás mujeres a bordo se cubran el pelo para hacer lo mismo.

Mientras espero mi equipaje, se revela frente mí un amplio espectro de mujeres: desde la joven que deja ver su cabellera oxigenada a través de un velo neón con estampados de bigotes y que orgullosamente presume su nariz operada y su manicure multicolor, hasta la mujer más religiosa que se esconde detrás de un chador (pieza de tela que cubre todo excepto la cara) que mantiene en su lugar con los dientes.

A pesar de su belleza hipnotizante y la hospitalidad de su gente, Irán no es un hotspot turístico. Décadas de conflictos, políticas represivas, embargos y sanciones lo han aislado enormemente del resto del mundo. Planear un viaje al país persa es toparse con advertencias múltiples, tanto del gobierno como de amigos y familiares.

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Pero si el desafiante viajero persevera, se encontrará con un país extraordinariamente bello y amable, con una civilización milenaria impresionante y un pueblo hambriento por compartir sus riquezas y conocer las nuestras. Sin embargo, para descubrir el verdadero Irán, con todas sus sorpresas y contradicciones, es imprescindible penetrar en los hogares de sus habitantes, en donde los velos se caen y las reglas pasan a segundo plano.

Teherán

A primera vista la capital iraní intimida, y más si se atraviesa en plena madrugada con un taxista cuyo manejo del inglés se limita a un tímido “hello”. Pero, a pesar de su mala fama, Irán es sorprendentemente seguro para el turista. La experiencia más negativa para un extranjero es a menudo esquivar autos al cruzar la calle. El número de accidentes automovilísticos en Irán es veinte veces más grande que el promedio global.

El tráfico en Teherán rige la vida de los capitalinos y hace que los defeños suspiren al pensar en el Periférico. Afortunadamente, el metro es muy accesible y eficiente, y en los vagones reservados para mujeres se pueden comprar hasta brassieres. Otro incentivo para no manejar es vivir en carne propia algunas de las contradicciones que rigen la vida en Irán: las mujeres viajan en la parte trasera de los camiones, pero en los taxis públicos comparten espacios sumamente estrechos con perfectos desconocidos.

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Si lo que uno busca es transportarse a un pasado majestuoso, Irán tiene historia para dar y regalar. En un par de días se pueden visitar los principales museos de Teherán (Museo Nacional de las Joyas, Museo de la Alfombra, Museo Nacional de Irán, Palacio de Golestán y Palacio de Saad Abad). Y queda tiempo para tomarse la selfie obligatoria en la Torre Azadi, símbolo de Teherán; admirar el mausoleo del ayatolá Ruholá Jomeiní, fundador de la República Islámica de Irán, desde la comodidad del taxi del aeropuerto hacia el centro; y subir a la torre más alta del país para apreciar las mejores vistas de la ciudad.

Pero un viaje a Irán implica también empaparse en su presente y desenmascarar a un pueblo que es mucho más que su fama y sus líderes. Conocer Teherán es presenciar un desfile de moda en cualquier restaurante de la calle Jordán, donde las jóvenes llevan bolsas de Gucci, zapatos de Chanel, velos de YSL e innumerables capas de maquillaje; dejarse invitar a cenar a un hogar persa y hablar de temas tabú en la sobremesa; o visitar alguna galería de arte contemporáneo (Aaran Art Gallery es altamente recomendable).

Shiraz

A 937 kilómetros al sur de Teherán se encuentra una de las ciudades más turísticas del país. El nombre Shiraz (o Syrah) hoy en día se conoce como un tipo de uva, que en Irán dejó de convertirse en vino desde la Revolución de 1979, cuando los clérigos tomaron el control del país y beber alcohol se volvió un crimen.

En Irán una mujer tiene prohibido cantar en público frente a hombres y la desaprobación oficial de mucha música extranjera es evidente. Pero en Shiraz el ambiente es mucho más relajado. En un restaurante veo a mujeres que cantan, aplauden y se mueven al ritmo de Enrique Iglesias desde su mesa. Si no fuera por el té que tomo mientras disfruto del espectáculo, hasta podría jurar que estoy en algún cantabar lowkey de la Ciudad de México.

Es difícil determinar si este es el Irán de años atrás o un producto del reciente cambio de gobierno. Hasán Rouhaní, el nuevo presidente, es mucho más moderado que su predecesor, el ampliamente criticado Mahmud Ahmadineyad. Habrá que volver en unos años para ver la diferencia.

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En Shiraz, cuyo patrimonio histórico ha sufrido varias pérdidas por terremotos, hay que perderse un poco. Después de mucho deambular por la ciudad antigua y el bazar, camino por un callejón de tierra hasta llegar al imponente mausoleo de Shah Cheragh. Me despido de mi cámara (no se permiten fotografías) y paso al cuarto de al lado por una sábana vieja para cubrirme.

Sin cámara que me distraiga, me detengo a apreciar cada detalle: el patio gigantesco dividido a la mitad por una fuente para abluciones, los cientos de miles de azulejos que adornan la estructura, las mujeres devotas vestidas de negro que se resguardan bajo la sombra y el sonido constante de los rezos que me transporta a otros tiempos.

De camino a Isfahán vale la pena parar en las calurosas ruinas de Persépolis, la capital ceremonial de la gloriosa dinastía aqueménida (550-330 A.E.C.), y la antigua necrópolis de Naqsh-e Rostam. La distancia entre Shiraz e Isfahán es de casi 500 kilómetros, lo que se traduce en siete horas de paisajes montañosos espléndidos.

Isfahán

La tercera ciudad más grande de Irán, Isfahán, es una visita obligada que requiere de por lo menos dos días. Aquí también vale la pena soltar el mapa y deambular. La plaza de Naghsh-i Jahan, una de las más grandes del mundo, no se puede pasar por alto. Con la puesta del sol comienza a llenarse de energía y de color. La admiro boquiabierta y me pregunto cómo un lugar tan extraordinario no está a reventar de turistas.

Sobre la misma plaza visito el Palacio de Ali Qapu, que tiene una vista extraordinaria, y me dejo maravillar por cada detalle en la Mezquita Imam y la Mezquita del jeque Lotf Allah. En la tarde, mientras el resto de la ciudad duerme la siesta, camino por el kilométrico Bazar-e Bozorg hasta llegar a la gran mezquita de Isfahán, Masjed-e Jameh, patrimonio de la humanidad que abarca más de 20,000 metros cuadrados.

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Los atardeceres sobre los puentes que cruzan el río Zayendehrud, al sur de la cuidad, también son un must. A falta de bares, es aquí donde los jóvenes socializan.

Al norte de la ciudad vale la pena visitar la tumba de Hafez, uno de los grandes poetas que ha producido Irán.

Para apreciar la diversidad cultural y religiosa de Isfahán, cruza el río y te encontrarás con una comunidad armenia de aproximadamente 7,000 habitantes. Hay varias iglesias, pero si tienes poco tiempo, concéntrate en la Catedral Vank.

Al final de un largo día, dirígete al hotel Abbasi, ampliamente reconocido como el mejor hotel de Irán. Si tu presupuesto lo permite, hospédate ahí. Si no, haz como yo y disfruta de un jugo o un ash-e reshteh (en invierno) en el patio mientras te dejas hipnotizar por los árboles exóticos que reinan sobre el jardín.

Yazd

De Isfahán tomo un autobús a Yazd, una antigua ciudad de adobe con un gran pasado zoroastra. Para este punto me siento tan segura en Irán, que al bajar del autobús me subo con el primer hombre que ofrece llevarme, sin importar si es taxi oficial o no. Me topo con un centro histórico desértico (es el aniversario de la muerte del ayatolá Jomeiní). Me dedico a fotografiar callejones laberínticos en una ciudad que parece desvanecerse con el viento.

Es la primera vez que olvido mi “disfraz de iraní” y me visto de turista. Mi mochila North Face y mi cámara enorme me delatan.

Una madre y su hijo me abren las puertas de una pequeña mezquita y me invitan a pasar. Me ofrecen una taza de té, un plato de sopa y una esquina donde dormir la siesta. Esta se volvió una de las experiencias más auténticas del viaje.

Esa tarde visito dos “torres del silencio”, edificios funerarios zoroastras en los que se depositaban los cuerpos para ser devorados por buitres y evitar que contaminaran la tierra. Los huesos se transferían posteriormente a osarios. Observar cómo se esconde el sol detrás de la torre más baja, tiñendo el paisaje de un sutil violeta, es una experiencia mística.

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Ya sea en Yazd, o en cualquier otra ciudad, vale la pena madrugar para conocer un zurkhaneh o “casa de fuerza”, gimnasios en donde hombres practican una especie de lucha libre y estiramientos al son de música tradicional.

Kashan

Dejo Yazd atrás y tomo un autobús rumbo a Kashan, famosa por su producción de cerámica, seda y tapetes. La preservación de tradiciones locales y casas históricas, algunas de las cuales han sido demolidas en las últimas décadas, es un proyecto que un grupo de artistas y emprendedores iraníes toma muy en serio. Tengo la suerte de desayunar con ellos en Manouchehri House, una casa antigua vuelta hotel boutique, y me uno al tour de las casas “rescatadas”.

Después me dirijo a Noosh Abad, ciudad subterránea excavada cientos de años atrás. En este refugio perfecto del sol de medio día exploro túneles angostos y pozos interminables.

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Al atardecer, recorro las mezquitas de Kashan, maravillada por la estructura inusual de Agha Bozorg. Parece como si la tierra se hubiese tragado el patio central, que yace un nivel bajo tierra, junto con la fuente central de abluciones.

Huyendo del sol, salgo de Kashan a las cuatro de la mañana del día siguiente a conocer el desierto.

Qom

Qom es el segundo lugar más sagrado de Irán. Fue aquí que Fátima, hermana del octavo imam (Imam Reza) murió en el año 816 d. C. Decido visitar su tumba, Hezrat-e Ma’sumeh, lo que requiere un viaje al mercado para comprarme un chador.

Vestida toda de negro, me pierdo entre la multitud. Ya dentro, nos separan de los hombres. Me encuentro rodeada de miles de espejos incrustados en cada rincón, y me impacta el fervor con el que las mujeres intentan tocar la tumba, lloran y se lamentan. El espacio es tan limitado que me falta el aire.

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Vuelvo a Teherán y después de un par de días madrugo nuevamente para volar a Estambul. Duermo todo el vuelo y despierto en un mundo totalmente diferente: la mayoría de las mujeres orgullosamente muestra su cabello y se destapa para enfrentar el verano turco. Yo mantengo el hijab puesto. Quitármelo implicaría el fin de esta gran odisea y yo no quiero desembarcar.

Guía de Irán

Teherán

[toggle Title=”Dónde Dormir “]

Espinas Hotel

D. Boulevard Keshavarz 126

T. +98 21 83844
+98 21 88996658 www.espinashotels.com

Tehran Grand ii Hotel

D. Calle Sepand (este) 28
T. +98 21 89191 www.tehrangrandhotel.com

Ferdowsi International Grand Hotel

D. Calle Kooshk e Mesri 20, Avenida Ferdowsi, al norte de la Plaza Imam Jomeiní
T. +98 21 6672 7026 (al 31) www.ferdowsihotel.com

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[toggle Title=”Dónde Comer”]

Gole Rezaieh

D. 30a Avenida Tirr 80

T. +98 21 66707290

Gilane

D. Boulevard Sabah, Calle África (Jordán)

T. +98 21 22041434 / 22040324

Dizzi

D. Calle Azarshahr, Avenida Iranshahr

T. +98 21 88810008

Bix Restaurant

D. Avenida Gandhi, esquina con Calle 4 | Centro comercial Gandhi, segundo piso #20

T. +98 21 8878 8272 / 8879 9478

Café y Restaurante Vegetariano del Foro de Artistas Iranís

D. Park-e Honar Mandan, Calle Baroroushan, esquina con Avenida Iranshahr

T. +98 21 8830 3266

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[toggle Title=”Qué Hacer”]

Museo Nacional de las Joyas
Banco Central de Irán

D. Avenida Ferdowsi

T. +98 21 6446 3785, 6446 3869, 6446 3870

www.cbi.ir/Page/1475.aspx

Museo de la Alfombra

D. Esquina noroeste del Parque Laleh, en donde intersectan Fate- mi y Karegar

T. +98 21 8896 2703

www.carpetmuseum.ir/home.htm

Museo Nacional de Irán

D. AvenidaTir 30, Avenida Imam Jomeiní

www.nationalmuseumofiran.ir

Palacio de Golestán

D. Pamenar

T. +98 21 33113335

www.golestanpalace.ir

Complejo Histórico/Palacio de Saad Abad

D. Avenida Valiasr, Calle Taheri

T. +98 2275 2031

www.sadmu.com/?Lang=En

Aaran Art Gallery

D. Calle Dey 12
Al norte de la Plaza Kheradmand

T. +98 21 88829086 – 9

www.aarangallery.com

Foro de Artistas Iranís

D. Park-e Honar Mandan, Calle Baroroushan, esquina con Avenida Iranshahr

T. +98 21 8830 3266

Museo de Arte Contemporáneo de Teherán

D. Plaza Kargar

T. +98 21 8896 5411

www.tmoca.com

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Shiraz

[toggle Title=”Dónde Dormir”]

Park Saadi

D. Calle Hafez, en frente del jardín Jahan Nama

T. +(98) 7112274901

www.parksaadihotel.com

Aryo Barzan Hotel

D. Avenida Rudaki

T. +98 71 1224 7184

www.aryohotel.com

Jam e Jam Hotel

D. Cruce Zand, Avenida Roudaki, Calle Eizedi

T. +98 71 1230 4003

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[toggle Title=”Dónde Comer”]

Haft Khan

D. Callejón 17, Boulevard Quran Jadid

www.haftkhanco.com

Shater Abbas i

D. Calle Khakshenasi, esquina con Boulevard Azadí

T. +98 711 229 1440

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Isfahán

[toggle Title=”Dónde Dormir”]

Abbasi Hotel

D. Calle Shahid Medani

T. +98 31 1222 6010

Dibai House

D. Callejón Masjed Ali 1, Harunie

T. +44 2032879424 / + 98 31 1220 9787

www.dibaihouse.com

Bekhradi Historical Residence

D. Callejón Sonbolestan, esquina con Calle Ebn-e Sina

T. +98 311 448 2072

www.bekhradi-house.com

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[toggle Title=”Dónde Comer”]

Bastani Traditional Restaurant

D. Bazar Chaharsogh Maghsod, Plaza Naqsh-e Jahan www.lonelyplanet.com/iran/central- iran/esfahan/restaurants/other/ bastani-traditional-restaurant

Khan Gostar

D. Hotel Julfa, esquina con Avenida Hakim Nezami, Jolfa

T. +98 311 627 8989

Shahrzad

D. Calle Abbas Abad

T. +98 311 220 4490

www.shahrzad-restaurant.com

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Yazd

[toggle Title=”Dónde Dormir”]

Silk Road Hotel

D. No. 5, CallejónTaleh Khakestari, Calle Jaameh Mosque

T. +98 35 1625 2730

www.silkroadhotel.ir

Moshir Garden Hotel

D. Avenida Enghelab

T. +98 35 1523 9760 (al 65)

Dad Hotel

D. Avenida Farvardin 10

T. +98 351 6229400

www.dadhotel.com

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[toggle Title=”Dónde Comer”]

Hamame Khan

D. Calle Qeyam, Bazar Meydan-e Khan

T. +98 351 627 0366

Talar Yazd

T. +98 351 5226661-4

www.alareyazd.ir/en/home

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[toggle Title=”Qué Hacer”]

Zurkhaneh

D. En la parte norte de la plaza Amir Chakhmaq
6 a.m., 6 p.m. y 8 p.m.
De sábado a jueves

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Kashan

[toggle Title=”Dónde Dormir”]

Manouchehri House

D. 7o Emarat 49, Callejón Sabet, Calle Mohtasham

www.manouchehrihouse.com

Ehsan House

D. Plaza Kamalolmolk, en frente de la escuela Agha bozorg

T. +98 36 1444 6833

www.ehsanhouse.com

Negarestan Hotel

D. Calle Amir Kabir

T. +98 31 55347000 – 8

www.negarestan-hotel.com/EN/ payam.asp

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[toggle Title=”Dónde Comer”]

Manouchehri House

D. 7o Emarat 49, Callejón Sabet, Calle Mohtasham

www.manouchehrihouse.com

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