Nagano, Kanazawa y Takayama | Hotbook
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Nagano, Kanazawa y Takayama

Fotos por: Santiago Rodríguez

Si Japón no figura como prioridad en tu lista de lugares por conocer alguna vez en la vida, quién sabe por qué nociones y preconceptos, considéralo de nuevo bajo las imágenes que no siempre hacen la estampa de este país: cultura milenaria y sabiduría, silencio, refinamiento y la naturaleza más asombrosa.

En este viaje tuve la oportunidad de estar en la oscuridad más oscura, escuchar el silencio más apacible y experimentar una quietud como en pocas ocasiones y viajes anteriores, no solo al estar en medio de la naturaleza, sino por ejemplo dentro de los impecables autobuses durante algunos trayectos.

Foto por: Santiago Rodríguez

Foto por: Santiago Rodríguez

Sobre las formas de la cortesía, la limpieza, el orden y la armonía como cualidades de sus ciudades y pueblos ya hemos escuchado, pero la sensación general es la de una sociedad que persigue un mismo rumbo y donde la base de su funcionamiento es la cultura del respeto a los demás y la filosofía de conocerse primero a sí mismo en una introspección que para un occidental es, por lo menos, intrigante.

La ruta que seguimos en esta ocasión fue una suerte de herradura, que incluía las dos grandes ciudades, Kioto y Tokio, y otras tres, no tan populosas ni tan modernas como Nagano, Kanazawa y Tacayama. Y si bien en las grandes ciudades se puede tener una idea del Japón más tradicional, como en el santuario Fushimi Inari o el Pabellón de Oro, en Kioto o en el barrio Yanaka de Tokio, hay ciudades donde la relación se invierte completamente y el predominio de lo esencial de las tradiciones niponas envuelve una que otra joya de modernidad.

Estas tres últimas ciudades se encuentran inmersas en la geografía que, pocos lo saben, predomina en Japón, donde el 73% de todo el territorio es zona montañosa, mientras que Tokio y Kyoto, las ciudades más populosas, no están dentro de ese paisaje. Es un dato sorprendente para un archipiélago de 6,852 islas.

NAGANO

Ubicado en medio de las montañas del centro de Japón, dicen que aquí se puede disfrutar del aire más limpio de todo el país. Nagano es de los lugares que mejor conserva la esencia tradicional de su cultura y es un destino ideal para visitar tanto en verano, para disfrutar largas caminatas entre los bosques, como en invierno, cuando se convierte en un destino perfecto para los amantes del esquí, un lugar que fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1998 y cuenta con la mejor infraestructura.

En la ciudad hay varios museos de la cultura ninja, como el Museo Togakure Ninpo, así como escuelas y casas ninjas, donde toda la tradición de estos guerreros japoneses se puede observar en distintos objetos históricos.

Comer en Nagano es disfrutar de la gastronomía tradicional del país, pero los locales insisten en que uno probar los deliciosos tallarines soba de la región.

La ciudad se formó alrededor del templo Zenkoji, el principal templo budista del país y uno de los más visitados, cuyo origen se remonta al primer buda consagrado en Japón en 642, que está en su interior, traído desde la India en 552. Sin embargo, en un gesto muy japonés, se encuentra oculto al público desde el año 654. Si tienes suerte, podrás observar una copia que se muestra solo cada seis años.

El templo es el epicentro de un conjunto de otros templos menores, repartidos entre calles y casas que pueden visitarse, dedicados a otros temas del panteón mitológico y religioso japonés. El acceso ideal se lleva a cabo por la avenida Ometosando, con 48 lámparas de piedra a ambos lados de la calle, en las que se lee las plegarias del Buda Amida hasta llegar a la Tierra Pura, en el templo, una simbología del trayecto al paraíso budista desde la tierra.

Al interior del templo se encuentra un pasaje subterráneo en cuyos muros están, según dicen, “las llaves al paraíso” incrustadas en las paredes. Uno debe desplazarse en completa oscuridad, tanteando los muros, hasta dar con ellas. Quien logre tocarlas, obtendrá bendiciones para su futuro y alcanzará el renacimiento interior.

En la región de Nagano, en el valle que forma el río Yokoyu entre las selvas montañosas del norte, se encuentra el Parque Natural Jigokudani Yaen Koen, donde habita el famoso macaco japonés, cuya estampa hemos visto en infinidad de imágenes estilo natgeo, resguardándose de un frío glaciar en aguas termales – en japonés llamadas onsen– con nieve en la cabeza gris y expresión apacible.

Conocido como el snow monkey o macaco de cara roja, la especie de monos es la única nativa de Japón y el parque alberga unos 160 individuos. Como la región permanece nevada durante un tercio del año, no es difícil ver a estos primates sumergidos en los pozos termales en perfecta quietud. Muy parecida a la que sentirás en los días que dure tu viaje.

KANAZAWA

Lugar de gran importancia histórica en Japón, la ciudad estuvo bajo el dominio del importante clan Maeda, región productora de arroz, hoy rivaliza en riqueza cultural con Kioto y Tokio. Museos de primer orden, barrios perfectamente conservados y el considerado por muchos más bello jardín de todos los del país, son algunos de los lugares que te mostrarán un Japón diferente.

Foto por: Santiago Rodríguez

Foto por: Santiago Rodríguez

Realizar una gran caminata por el distrito Samurai, llamado Nagamachi, es perderte entre callejones y calles pequeñas que se conservan intactas y, no muy lejos, en la larga calle Higashi Chaya, probablemente verás a alguna de las las pocas geishas que existen hoy en día. Me refiero a las verdaderas y no a las muchas geishas disfrazadas con kimono que se pasean por todo Japón. Las distingue la elegancia en su forma de caminar y las facciones tan finas que lo dejan a uno sin palabras. De hecho, chaya, significa literalmente “casa de té” que era servido por ellas, y es un tipo de construcción que predomina en todo el barrio, naturalmente, situado a los márgenes del centro. En esa calle se consiguen objetos artesanales por los que la ciudad es famosa, laqueados o dorados con hojilla de oro, una especialidad de Kanazagua, cuyo nombre significa en japonés “río de oro”. En una de sus tiendas llamada Hakuza, puedes encontrar una gran variedad de objetos dorados con esta técnica y, si tienes tiempo, tomarte un té en su salón todo cubierto de hojilla de oro.

En Kanazagua destacan dos museos impresionantes, por razones diferentes. El D. T. Zuzuki, inspirado y dedicado al gran filósofo y escritor japonés, Suzuki Daisetz Teitaro, cuya arquitectura es la expresión de la filosofía budista, con grandes espacios abiertos, un espejo de agua y un jardín interior. El edificio de limpias líneas formales invita al visitante a una contem – plación silenciosa.

Foto por: Santiago Rodríguez

Foto por: Santiago Rodríguez

El otro, más que museo, es un gran complejo cultural dedicado a distintas vertientes del arte contemporáneo, el 21st Century Museum, y es uno de los más importantes del país. Alberga una colección que incluye a los más aclamados artistas japoneses y del mundo, con instalaciones públicas entre sus espacios como La piscina de Leandro Erlich, donde se ve a las personas aparentemente debajo de una alberca, o Blue Planet Sky de James Turrel, una obra que hace un juego de luces. Su increíble arquitectura circular en piedra blanca y vidrio, descarta fachadas anteriores o posteriores, con una concepción de entradas múltiples al recinto, como una forma de comprender el arte contemporáneo, donde no predomina un solo punto de vista.

Kenroku-en y el castillo Kanazawa

A pocos pasos de este museo, está el Kenroku-en, que algunos consideran el jardín japonés más bello del todo el país. Los principios heredados de China para elaborar este tipo de jardines fueron definitivamente perfeccionados por los japoneses y la teoría dicta que debe abarcar seis conceptos: amplitud, recogimiento, artificialidad, antigüedad, abundancia de agua y vistas abiertas.

Foto por: Santiago Rodríguez

Foto por: Santiago Rodríguez

Todos ellos están en su esplendor en Kenroku-en, que antes fue el jardín exterior del castillo Kazanawa del poderoso clan Maeda. El jardín tiene dos pozos grandes, fruto de un ingenioso sistema hidráulico fabricado en 1632 que igualmente irriga todo el jardín con arroyos y caídas de agua artificiales. El paisajismo es impresionante, con árboles que dan flores en distintas épocas del año, por lo que el aspecto del jardín es siempre cambiante, flores, piedras, puentes de arco en madera y de piedras, linternas y casas de té que crean distintos recorridos y recovecos por descubrir.

Como era verano, –ya no alcancé la época de los cerezos en flor que en Kanazagua termina en abril– además del verde impecable, el suelo estaba cubierto de alfombras de flores color lila, naranja y hojas del árbol de maple amarillas, sin que nada pareciera estar fuera de lugar. El jardín aloja un pino antiguo y famoso, el Karosaki, que extiende sus largas ramas sobre uno de los pozos.

El castillo Kanazawa es, por decir lo menos, intimidante. Data del siglo XVI, pero luego de guerras, terremotos, incendios y varias reconstrucciones, fue prácticamente destruido en 1881 y mucha de su arquitectura actual es una restauración que procuró hacerse con materiales y técnicas originales, si bien conserva algunas estructuras antiguas. Sin embargo, su extensión es abrumadora. Realmente fue la fortaleza del clan Maeda, un clan samurái, que dominó la región desde 1583 a 1868, y además de ser grandes ‘señores del arroz’, estaban constantemente en guerra con otros clanes y señores feudales o daimyo. Prueba de ello no son solo el inmenso y largo foso, las torres de vigilancia o las puertas y muros de piedra, sino que todo el piso del castillo estaba hecho de plomo, para poder quitarlo en caso de un ataque y convertirlo en balas.

TAKAYAMA

Camino a Kyoto, en la zona montañosa de Hida, Takayama te transporta a un Japón más rural, que antiguamente gozó de cierta prosperidad por ser una de las principales ciudades que abastecía de madera y carpinteros a todo Japón, en lugar de pagar su impuesto en arroz. Todo el centro de conserva intacto, y no por tener un aire rústico y tradicional creas que encontrarás desorden ni basura. Al contrario, todo está impecable, así algunas de sus casas de madera tengan más de 200 años. Algunas de ellas están abiertas a los visitantes, puedes entrar y ver cómo se vivía en el Japón más tradicional. Si vas a la calle Sannomachi, además de tiendas y cafés, podrás tomarte un sake –una de las especialidades de Takayama– en alguno de sus pequeños bares que se han mantenido iguales durante siglos. Los reconoces porque en la entrada cuelgan bolas hechas de ramas de cedro.

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Foto por: Santiago Rodríguez

La ciudad es perfectamente caminable, pero también uno puede moverse en rickshaws que cargan amables conductores y se les puede pedir una vuelta completa por todo el centro. La ciudad conecta con otros pueblos de montaña de la prefectura de Gifu, a los que se puede llegar por carretera. Nosotros fuimos a la región de Shirakawago y Gokayama, en el valle del río Shogawa, nombrada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, por la su arquitectura de casas de granja llamadas gassho-zukuri, perfectamente preservadas. Son característicos sus techos de paja a dos aguas fuertemente inclinados, hechos sin clavos, para no sucumbir al peso de las fuertes nevadas. Esta disposición le daba a las casas un ático muy elevado, y muchos de ellos se usaron para cultivar gusanos de seda.

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GUÍA DE NAGANO, KAZANAWA Y TAKAYAMA

Desde la Ciudad de México, Aeroméxico tiene vuelos directos al Aeropuerto Internacional de Narita, a una hora de Tokio en tren Express, que además es una gran terminal de trenes y autobuses. De esta manera, iniciamos nuestro viaje desde Narita, que da la ventaja de realizar un viaje abierto sin tener que regresar desde el centro de la ciudad para tomar el avión de vuelta.

La gran ventaja de Japón es que se puede recorrer en tren bala, mejor conocido como Shinkansen, de puntualidad y eficiencia proverbiales.

Es muy recomendable quedarse en hoteles cercanos a las terminales de las estaciones de tren, donde se encuentran hoteles de primera línea que te ahorran traslados e imprevistos a la hora de tomar los trenes.

Los autobuses son otra forma muy cómoda de desplazarse en distancias cortas o si cuentas con tiempo para viajar.

aeromexico.com

Dónde Dormir, Comer Y Qué Ver

Nagano

Hotel Metropolitan

D. 1346 Minami-ishido-cho, Nagano, 380-0824
T. +81 26 291 7000
www.hotelmetropolitan-nagano.jp

Templo Zenkoji

D. 491-i Nagano-Motoyoshicho, Nagano, 30-0851
T. +81 26 234 3591
www.zenkoji.jp

Parque de los Monos Jigokudani

D. 6845 Yamanouchi-machi Shimotakai-gun, Nagano 381-0401
T. +81 26 933 4379
en.jigokudani-yaenkoen.co.jp

Kanazawa

Hotel Nikko

D. 2-15-1 Honmachi, Kanazawa, Ishikawa
T. +81 76 234 1111
www.hnkanazawa.jp

D. T. Suzuki Museum

D. 3-4.20 Honda-machi, Kanazawa, Ichikawa 920-0964
T. +81 76 221 8011
www.kanazawa-museum.jp

21st Century Museum of Contemporary Art

D. 1-2-1 Hirosaka, Kanazawa, Ishikawa, 920-8509
T. +81 76 220 2800
www.kanazawa21.jp

Kenrokuen

D. Kenroku-machi, Kanazawa, Ishikawa 920-0936
T. +81 76 234 3800

Kanazawa Castle

D. Marunouchi, Kanazawa, Ishikawa 920-0937
T. +81 76 234 3800
www.pref.ishikawa.jp/siro-niwa/
kanazawajou/e/index.html

Takayama

Hanaougi Bettei Iiyama Takayama

D. Honobumachi, Takayama, Gifu 506-0003
T. +81 577 37 1616
www.hanaougi.com/english/

Gero Onsenn Suimeikan

D. 1268 Koden, Gero-shi, Gifu, 509-2206
T. +81 576 25 2800
www.suimeikan.co.jp/english/

Takayama Jinya

D. 2-1-1 Yabuta-minami, Gifu-shi, Gifu 500-8570
T. +81 58 272 1111

Restaurante Heianraku

D. Tenmanmachi, Takayama, Gifu 506-0025
T.+81 577 32 3078

Restaurante Aji no Yohei

D. Gifu-ken Takayama-shi Sannochou 105 Banchi, 506-0846
T. +81 577 32 0016
funasaka-shuzo01.jimdo.com




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