Los hábitos alimenticios saludables alrededor del mundo se encuentran a la baja y los ingredientes que conforman el plato diario de gran parte del mundo, conforman toda una gama de colores, texturas y sabores, tan artificiales como les es posible crearlos.

“Cuando entro a un supermercado, ya no veo comida, veo potencial artístico” asegura James Ostrer, un artista inglés que creyó fervientemente que su adicción al azúcar, se podía convertir en la base del producto artístico al que hoy en día se dedica.

Con ojos de merengue, sonrisas de mermelada y cuantos carbohidratos se encuentre en el camino, James Ostrer ha creado una serie de retratos que simulan las visiones de Willy Wonka y que vez con vez le dan vida a la comida rápida y a la chatarra que embarcan a millones de personas en un circulo vicioso.

A través de estas escalofriantes imágenes, Ostrer planea expresar, los cambios de personalidad y el efecto psicológico y físico que tienen estos alimentos en una persona, dándole un giro obscuro en idea pero lleno de color y sin duda totalmente  inesperado a la adicción por el azúcar, haciendo que el antojo de muchos curiosamente disminuya con tan solo sentirse relacionado a la imagen expuesta.

Estás son solo algunas de sus obras:

 

www.ufunk.net‬‬‬‬‬‬‬‬

ufunk.net‬‬‬‬‬‬‬‬

jamesostrer.com