Luis Fernando Salazar Peralta se considera un artista visual, ya que su arte lo crea a partir de la fotografía. “Es algo que involucra creatividad, emprendimiento, imaginación, relaciones públicas y contacto humano”, explicó el artista mexicano. Al preguntarle por qué escogió la fotografía como medio de expresión, respondió inmediatamente, entre risas, “¿Y por qué no?”

“THE STRONGEST OF THE STRANGE” you won’t see them often for wherever the crowd is they are not. these odd ones, not many but from them come the few good paintings the few good symphonies the few good books and other works. and from the best of the strange ones perhaps nothing. they are their own paintings their own books their own music their own work. […] Charles Bukowski

Fotos cortesía de Luis Fernando

El autor crea mundos y capta esencias a través de retratos de diferentes sujetos y lugares. Paisajes de distintas naciones que parecen surrealistas y retratos de desnudos bajo el agua, son algunos de los ejemplos que forman parte del abanico visual de Luis Fernando.

Hay un elemento esencial que toma como clave al momento de crear una buena foto: “Para mí, lo más importante es que tenga esencia, que te conectes con la fotografía, con el sujeto y con el lugar”, expresa Luis Fernando, “lo demás lo encuentras: el ángulo, la luz, la forma de representar esas ideas, personas y lugares. Pero, si no conectas, es bien difícil que hagas algo de calidad”, declara el artista.

Fotos cortesía de Luis Fernando

El fotógrafo se enfoca especialmente en los retratos. En ellos, capta miradas que congelan la esencia de la persona. “En mi experiencia, el retrato es una colaboración; si yo no ayudo a que esa persona se sienta relajada y no se sienta intimidada, amenazada o insegura por la cámara, no creo que pueda expresarse de una manera natural y auténtica. Entonces, no estaría haciendo bien mi trabajo”.

También participa en proyectos sociales que generalmente involucran niños, ayudando a recaudar fondos para escuelas. “No hay nada más divertido que fotografiar niños”, dice el fotógrafo. Entre uno de sus proyectos, le pedía a los chicos que imaginaran diferentes escenarios hipotéticos de la vida para que ellos, a través de su rostro, expresaran terror, sorpresa, felicidad y tristeza. “Lo más seguro es que un adulto no se dé la libertad de hacerlo, a menos de que sea un actor”, comenta el artista.

Fotos cortesía de Luis Fernando

Otro de sus proyectos de retratos de niños estaba relacionado con los sueños. La colección se tituló Qué quieres ser cuando seas grande y consistió en decirle a los pequeños que mostraran en un cartelón sus aspiraciones profesionales. “Lo que yo quise hacer con ese proyecto fue retratar a los niños, pero no solo físicamente, sino también retratar sus ideas”. El artista visual congeló la esencia de esos niños en una colección que publica en su página web. “Me parece una obra que va a ser invaluable en 20 años”, declara Luis Fernando.

Pero sus fotografías no solo se limitan a lo captado con su lente, sino que Luis Fernando interviene en la escogencia del papel, en la impresión, el montaje y la iluminación, factores que hacen valorar su obra como un todo. Sus conocidas cajas de luz tienen todo un trasfondo que ha sido pensado previamente. “Hace mucho tiempo estaba buscando hacer estas cajas. Cuando la luz no viene de frente, sino de atrás, el aura es distinta, se observa de manera diferente”, comenta Luis Fernando. “Encontré estas cajas hechas en Alemania que tienen uno de los perfiles más delgados que existen en el mundo. Es una forma de producir la caja que no compite con la imagen, sino que, al contrario, ayuda a que la obra tenga una identidad propia. La ingeniería de estas cajas es absolutamente precisa, lo cual es muy importante porque la luz es como el agua, se escapa fácilmente”.

Fotos cortesía de Luis Fernando

Además, las cajas de luz del artista tienen un elemento muy particular: viajan al pasado. Su formato Polaroid llevado a otras escalas le da un efecto especial a la imagen. Luis Fernando comenta que “tienen una nostalgia y un romanticismo especial. Es bonito regresar al ahora para poder jugar con ese elemento que recuerda, por lo menos a mí, a mi infancia”.

El paso del tiempo es una característica fundamental en la obra de este fotógrafo mexicano. Además del formato Polaroid y sus técnicas fotográficas para captar el movimiento, da la impresión de que su trabajo mira hacia el pasado, lo evoca y lo detiene en un presente. El artista comenta que “en la fotografía juegas con dos elementos: la luz y el tiempo. Ambos los manipulas para crear movimiento o estática. Son elementos centrales de la fotografía y algo que tienes que considerar constantemente cuando estás fotografiando, ya sea porque quieres congelar el momento o demostrar el paso del tiempo. Para mí, el paso del tiempo es lindo”.

No por nada está encantado con lugares como Estambul, ciudad que es testigo del paso de los siglos. “Por ahí pasó la historia, es una máquina del tiempo. Es el lugar más importante del periodo Bizantino, después el más importante del Imperio Otomano. Creo que es absolutamente fascinante”. También pone a San Miguel de Allende, ciudad colonial en México, entre sus lugares favoritos. “Me parece una joya en el mundo”, describe el artista, “es un lugar mágico porque tiene su esencia y además provee múltiples experiencias. No creo que otro lugar colonial en el mundo brinde tal riqueza y mantenga su identidad al mismo tiempo”.

Otra de sus ciudades preferidas es Melbourne, en Australia, ya que estudió ahí durante cinco años. “Es una ciudad grande con el ambiente de un pueblo pequeño. Se percibe una convivencia igualitaria entre hombres y mujeres, y tampoco importa de qué clase social seas. La gente se ve a la cara con igualdad, cosa que he experimentado en muy pocos lugares”, expresa Luis Fernando.

El artista visual reveló algunos de sus proyectos a futuro y afirma que siempre tiene algo en la mira. “Para el próximo año, estoy planeando una exhibición a gran escala en lugares de culto en la que expondré cajas de luz y fotos de tres, cuatro, cinco metros de largo por tres o cuatro metros de alto”. Además de querer continuar con sus series de desnudos bajo el agua y sus proyectos sociales que involucran niños, también incluirá una colección con plantas. “La lista de proyectos por hacer nunca se hace más chiquita. Podría seguir hablando por horas”, concluyó Luis Fernando.

www.luisfernando.com